Otro año más de sonrisas y besos.
¡Quien me lo iba a decir! La niña
que nació envuelta en amor y besos cumple siete años.
Recuerdo tu boca grande nada más nacer. Miro esa misma boca ahora y sigo
viendo la sonrisa perenne y otra vez sin dientes. Siempre sonríes. Esa boca que
me llena de besos desde la mañana a la noche. La misma que me dice “te quiero,
te quiero, te quiero”. La que me habla con mimos.
Princesa Ariadna, que sigues guiándome con tu hilo en el laberinto que a
veces puede ser la vida. Que me sorprendes, que me haces pensar. Que me pones a
prueba y que me enamoras cada día .
Tu mundo rosa y de fantasía me recuerda que a veces tengo que quitar los
pies de la tierra y volar, siempre cogida de tu mano.
¿Quieres que juguemos?, pues jugaremos.
¿Quieres que bailemos?, pues bailaremos.
Iremos los tres juntos por tu mundo. Tu guiándonos dentro del laberinto
y nosotros confiados porque vamos contigo.
¡Felicidades mi dulce y gran amor!
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